jueves, 1 de septiembre de 2016

Primera semana vol. VI Cuarto año


De pequeña, me hacía mucha ilusión que llegara el mes de septiembre para volver al cole y ver de otra vez a mis amigas, Rosa, Beatriz, Antonia, Begoña... Tras un verano interminable. 
Hoy tengo la misma sensación de felicidad al volver a publicar las palabras semanales para leer vuestros relatos solidarios y teneros cerca a través de vuestro ARTE. 

Además, la alegría se multiplica al estar de estreno: Este mes publicaremos nuestros relatos en la nueva página de CINCO PALABRAS, realizada por el periodista y community manager Juan Antonio Tiradodonde poco a poco vamos volcando tos  los acontecimientos, causas y volúmenes que hemos realizado durante estos casi cuatro años editados en este humilde blog. Seguimos evolucionado y creciendo. 

Por estas razones, estoy como niña con zapatos nuevos, uniforme nuevo y  nuevos libros, preparada para seguir aprendiendo de vosotros y de todas las causas con las que colaboraremos. 

¡Gracias por seguir ahí!
¡Bienvenidos a los nuevos escritores solidarios!
¡Feliz curso!

Prólogo



Economista, socio y escritor solidario de 
CINCO PALABRAS 

Va pasando el tiempo y la pequeña aventura que surgió de la mente de Mar va tomando cuerpo.
Ya son muchos volúmenes de relatos girando en torno a las cinco palabras maestras de cada semana. Y muchas pequeñas ayudas generadas por los escritores solidarios.
Pequeñas ayudas y pequeños relatos. Valorada la frase en sentido literal no parece gran cosa.
Muchas pequeñas ayudas y muchos pequeños relatos. Ahora . Ahora todo cobra sentido. 
De momento somos pocos pero persistentes. Con el tiempo seremos muchos…. Y persistentes.
A la criatura nacida de la mente de Mar la hemos adoptado entre muchos, aportando algo cada una de nosotros en su crecimiento. Los relatos, las actividades, las ideas, .., todo es necesario para que el bebe crezca lento pero sano. Y entre todos podemos lograr que acabe siendo muy grande.
Hoy, en donde la palabra solidaridad parece más una pose que una implicación personal, este tipo de iniciativas hace que puedas ser participe directa de ella. Que te sientas parte de ella, poniendo ojos y cara a las personas que ayudamos y que nos ayudan. Porque no hay que olvidar que la solidaridad actúa de manera recíproca. Ayudando nos ayudamos.
Cinco palabras escondidas dentro de otras cien. ¿Os parecen pocas para construir una historia? Yo creo que no, ¿tu si? A partir de dos se mueve el mundo. “Te amo”. 
Mueve tu cerebro, aparca la vergüenza en la puerta e inténtalo. Estoy seguro que lo que escribas nos gustará al resto.  
Y por supuesto, ASOCIATE. Forma parte de esta singular familia.
Y aquí van mis palabras para esta semana. No creo que se note de donde acabo de llegar...
(las palabras de Julián Moreno están publicadas en 
cincopalabras.com donde colgareis vuestros relatos)
Por último, le he pedido a Mar que los donativos de este número vayan a la Fundacion Theodora.
Todos los que somos padres, o tenemos sobrinos, o hijos de amigos... o aún no tenemos el corazón necrosado, sabemos lo importante que es que un
niño no pierda la sonrisa, y más en los casos en que es difícil sonreír. Creo que la gente de Theodora lo consigue, dejando sonrisas y llevándose los llantos en su mochila.









Los escritores solidarios de CINCO PALABRAS siguen las siguientes reglas para los relatos:
  1. No se cambiará género ni número de las palabras propuestas.
  2. No se modificará la posición de las mismas.
  3. El relato tendrá una extensión de máximo 100 palabras.

6 comentarios:

IGNACIO LEÓN ROLDÁN dijo...

–Los bufones con su pericote al hombro sortearon la montaña bajo la lluvia y con el mar de fondo. Iban con la ilusión de arrancar una sonrisa a aquellos niños que ya no tenían ganas de vivir. Al entrar en la sala, a pesar de que alguno de ellos se resistía a sonreír insistieron más en sus muecas y chanzas. Se sintieron felices al contemplar la sonrisa de todos los presentes.

Fernando Cotta dijo...

Entre bufones de la corte anda el pericote aprendiendo a volar. Hablar, ya lo hacía mientras aguantaba las bufonadas de sus dueños en el interior de la jaula. La montaña era su hogar desde tiempo atrás y por un infortunio le cazaron siendo una cría de ave. Entre sus recuerdos anidaban la lluvia y el mar de aquel paraíso que añoraba mientras lanzaba bastas palabras al azar.

A. Sánchez dijo...

TU RISA, MI LUZ

Habita la brisa
en tu franca sonrisa
hijo bufón, del reino
de los bufones,
en el brillo de tus ojos
se mecen las estrellas,
en tus movimientos
se siente y vislumbra,
ritmo de tango, cumbia,
milonga y pericote.

Se vuelven laderas bajas
con tus caricias,
los picos de la montaña,
la lluvia con tus versos,
melodía esperanzada.

Habita en ti la luz
y cobra en tus hechos
la vida sentido,
bufón amigo,
risa y baile,
cuentos, besos,
afluente de abrazos
que en el mar navegan,
salpicando espuma
de alegría llena
en el mar infinito
de tu total entrega.

Juan Carlos Celorio dijo...

NO MÁS MENTIRAS
No sé ni cómo dejamos de ser libres para ser gobernados por BUFONES mentirosos que bailaban el PERICOTE mientras nos obligaban a subir a la MONTAÑA para acarrear las piedras con las que edificaban sus fortalezas.
Un día de LLUVIA en el que el trabajo era penoso alguien propuso que dejáramos caer la pesada carga hacia el MAR.
Veíamos divertidos como esas piedras, que ellos usaban para magnificar su poder, bajaban por la ladera hasta salpicar espectacularmente al llegar al agua.
Nos reprendieron duramente y aprendimos, no lo que ellos pretendían, aprendimos a rechazar demagogia y mentiras.


Anónimo dijo...

Maria Berlanga

Araño horas a la noche porque las del día se quedan cortas.
Al cobijo de la noche cerrada no hay bufones danzando pericote que distraigan mi mirada.
Ya no distingo la montaña nevada desde mi ventana,la aldea duerme callada desde que la lluvia se llevó los últimos hielos en forma de agua hacia el mar en calma.
Y yo en tu ausencia,espero que llegue el día y el invierno regrese para llenar mi cama.

julian moreno dijo...

Otro paso de página. De nuevo vuelve tu recuerdo. Tu asombro ante la fuerza del mar contemplado los bufones. Tus ojos verdes como los prados por los que caminamos. Quise estar contigo en esta tierra que, sin ser la mía, es parte de mí. Vivir la fiesta al son del pericote, de las gaitas. Sentir la montaña como parte de Gaia. No nos importó la lluvia que acompañó nuestros paseos. Tu olor mezclado con el de la tierra mojada fue el mejor perfume del mundo. Y besarte frente al mar intentando perpetuar ese momento para el resto de mi vida.